10 Sep El espacio de trabajo como motor de crecimiento para las empresa
Las empresas no están creciendo de la misma manera que antes.
Los modelos de trabajo, las expectativas del talento y la forma de relacionarse con clientes y equipos están transformando la manera en que las organizaciones toman decisiones.
En este contexto, incluso algo tan cotidiano como la oficina comienza a adquirir un significado diferente. Ya no se trata únicamente del lugar donde ocurre el trabajo, sino del entorno que una empresa construye alrededor de las personas, la colaboración y sus objetivos de crecimiento.
Manuel Torres Nava, nuestro director de Groundwork y CFO de Lemancore, participó en Expediciones del Futuro, una producción de LIVE.TEC, en el episodio “Más allá de la oficina: cómo está cambiando la forma de hacer negocios”
Crecer también implica aprender a responder a escenarios que no siempre se pueden anticipar. Por eso, el liderazgo y la resiliencia se han vuelto fundamentales para las empresas que buscan mantenerse relevantes. Una organización necesita personas capaces de tomar decisiones, adaptarse a los cambios y mantener una visión de largo plazo incluso cuando las condiciones del mercado se transforman.
Pero esa capacidad también requiere estructuras que permitan que los equipos trabajen, colaboren y evolucionen.
El talento también está cambiando la conversación.
Las nuevas generaciones tienen expectativas diferentes sobre su relación con las empresas. Buscan espacios donde puedan colaborar, desarrollarse y sentirse parte de una cultura.
Esto ha llevado a muchas organizaciones a reconsiderar qué papel tiene su espacio de trabajo dentro de la experiencia de sus equipos.
La oficina no sustituye una buena cultura organizacional, pero sí puede ser un reflejo de ella y facilitar la manera en que las personas conviven, colaboran y construyen relaciones dentro de la empresa.
Un nuevo espacio de trabajo es aquel que responde a la forma en que una empresa trabaja actualmente y a la manera en que espera evolucionar.
No existe una única fórmula. Para algunas empresas significa mayor colaboración; para otras, espacios que puedan adaptarse a diferentes equipos; para otras, una experiencia corporativa que represente mejor su cultura y la relación con sus clientes.
El punto en común es que el espacio deja de diseñarse únicamente a partir de metros cuadrados y comienza a pensarse a partir de las necesidades reales de la organización.
Hablar de nuevos negocios también implica hablar del ecosistema donde esos negocios crecen. Nuevo León reúne empresas consolidadas, emprendimientos, talento especializado, universidades e iniciativas que constantemente están generando nuevas oportunidades de colaboración y desarrollo.
En este entorno, los espacios de trabajo también cumplen una función distinta: pueden convertirse en puntos de conexión entre empresas, personas y nuevas oportunidades de negocio. Para una empresa que llega a Monterrey, establecerse aquí significa también formar parte de un ecosistema empresarial que continúa evolucionando.
La conversación de Manuel Torres en LIVE.TEC parte justamente de esta transformación: cómo están cambiando las empresas y qué significa ese cambio para los espacios donde trabajan.